TOMA DE PRESIÓN INTRAOCULAR                           (PIO)

  

 

   Con el tonómetro de aire podemos medir la presión intraocular sin que exista ningún contacto con el ojo del paciente, por lo que no existe ninguna posibilidad de que el ojo pueda ser dañado. Este tipo de tonometría es un método rápido y fiable y reduce al mínimo las molestias del paciente.    

 

    En el interior de nuestros ojos se produce constantemente un líquido conocido como humor acuoso, al mismo tiempo este líquido debe eliminarse por una estrecha área de drenaje, para poder así mantener estable la tensión intraocular. Si este sistema de drenaje no funciona de forma adecuada aumentará la presión intraocular (PIO) pudiendo llegar a dañar las fibras del nervio óptico, provocando un glaucoma que puede llevarnos a una ceguera irreversible.

   

    El Glaucoma es una de las principales causas de ceguera en personas mayores de 60 años. La tonometría es una prueba muy importante que nos ayudará a la detección, diagnóstico y control de esta enfermedad.